UN MOMENTO.
IMAGÍNATE:


¿Cómo sería la música
sin ese silencio entre nota y nota,
sin esa pausa entre un sonido y el siguiente?

Quizás, tú también viviste algún tiempo, con la creencia de que tu valor como persona dependía de tu capacidad de «hacer».

Quizás no.

En cualquier caso tienes un cuerpo diseñado para hacer de tu vida una canción.

O de cada día una jornada de surf.

Lo que prefieras.

 
¿De qué hablo?
Continúa leyendo.
Quizás pueda aclarártelo.

Me explico:
Tu sistema nervioso, director de las relaciones y comunicaciones dentro de tu cuerpo y con el exterior,  puede moverse con más o menos agilidad desde un estado de activación a uno de relajación.

Me gusta compararlo con una persona surfista porque puede comenzar su movimiento en la superficie del mar y llegar hasta lo alto de una ola con probabilidades de sumergirse en lo profundo también.
Y repetir estos movimientos varias veces a lo largo de un día.

Este maravilloso sistema nervioso humano recibe gran variedad de estímulos, sensaciones, emociones.
Procesa la información y la organiza de forma que puedas sentir, aprender, expresarte…
Y seguir.

Sin embargo no puedes permanecer en estados de alerta o de calma profunda por demasiado tiempo sin sufrir graves consecuencias. La vida misma es e implica movimiento, bajo nuestra piel y fuera de ella.
Entonces hacer pausas te ayuda a regresar a esa base intermedia y recuperarte.
Resetearte, reiniciarte.
Aquí es donde se renuevan tus recursos.

Es en este momento cuando la persona surfista se sienta en su tabla a recuperar el aliento y a dejarse mecer por el mar.

Esta capacidad  de subir y bajar es la flexibilidad de tu organismo, que te permite no sólo sobrevivir, si no vivir más y mejor cuando la conoces y ejercitas.

¿Se te ocurre alguna manera de asimilar lo que vas viviendo si no te detienes un momento?

Yo lo llamo «PAUSAR». Atenderse piel adentro.

No hace falta esfuerzo. Sólo un movimiento de PERMITIR.
Durante las sesiones que ofrezco
me dedico a propiciar y a acompañar la pausa
en la vida de algunas personas.
He aprendido a hacerlo para mí y te comparto mis mejores recursos:
estoy contigo, en persona, como testigo y como guía.

La forma de pausar no tiene fórmula:
LA VAS CREANDO A TU MEDIDA

pausa VITAL pause: un nombre capicúa

Como los boletos de colectivo (autobús) que me gustaba conservar  cuando era pequeña.
S
e leían igual en ambos sentidos y yo los consideraba talismanes de la suerte.

*
PAUSA

Viene del latín, pausa y del griego, pausis, que significa parar, hacer un ‘alto’ en el camino.
Relacionada a pauein,  acción de pararse o detenerse
y a *paus-, soltar o dejarse en libertad de hacer lo que uno quiera,
como en un recreo o un descanso entre una tarea y otra.

*
VITAL

Significa: Propio, necesario, imprescindible para la vida.
Como la respiración
, donde curiosamente, hacemos una pausa
entre la entrada y la salida del aire de nuestro cuerpo.

*
PAUSE

Lo mismo que pausa, pero en inglés
.¿Porqué una palabra en inglés viviendo en un país hispanoparlante?

Pues en honor a las personas que elijen mi servicio, el 90 % de ellas extranjeras,
con las cuales me comunico en inglés básico.

GRACIAS a su confianza
,
a su buena costumbre de invertir en bienestar,
a mi dedicación y a muchas otras variables
 este servicio que ofrezco crece día a día.   

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